Falsificación de la historia

   La historia en manos de los vencedores es una falsificación. Por ello proponemos unas reflexiones. El pirata mediterráneo se había hecho a la mar, tomándole más de dos meses surcar las aguas hasta avistar tierra. Entonces fue el inicio del genocidio en el nuevo mundo, nada de encuentro de dos mundos. La sorpresa fue mayúscula para los españoles, quienes con sus armas y sus cruces, observaron una cultura maya e inca igual o más desarrollada que la europea.

   El 95 por ciento de la población indígena murió en los primeros 130 años de colonización, en lo que ha sido calificado como el peor desastre demográfico de la humanidad, extendiéndose a los africanos esclavizados. De los 60 millones que fueron traídos por los españoles hacia las nuevas tierras, pudieron llegar sólo 12 millones de ellos. En el caso particular de Nicaragua, refiere el historiador Alejandro Dávila Bolaños, que “las encomiendas, y el trabajo forzado y gratuito diezmaron tan aterradoramente a la población aborigen, que en menos de cincuenta años habían descendido de dos millones, a escasos 300 mil…”.

   El día de la raza fue un invento del ex ministro español Faustino Rodríguez San Pedro, que siendo en 1913 presidente de la Unión Iberoamericana, se le ocurrió que hubiese una celebración que uniera a España e Iberoamérica, para lo cual se escogió el 12 de octubre. Para muchos es el día de la Resistencia Indígena, para honrar a los pueblos originarios y su constante lucha por la dignidad.

   Todavía seguimos sin entender por qué existen calles y  monumentos en memoria de aquellos saqueadores y criminales, sedientos de oro y dueños de un dios que doblegaba a punta de espada, en absoluto desprecio y vergüenza hacia nuestra sangre aborigen. Como si una historia de saqueo y genocidio se pudiera olvidar, mucho menos falsificar.

Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS

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