Neopentecostalismo

   El neopentecostalismo no ha sido suficientemente estudiado en nuestra región, cuya estructura económica y social exige a sus habitantes respuestas a sus problemas. La alta desigualdad ha dado como resultado que 168 millones de latinoamericanos vivan en la pobreza y 66 millones de ellos sean indigentes.

   En el ensayo Neoliberalismo: ¿una nueva ola religiosa recorre América Latina?, Wilmer Simbaña analiza las características de ese fenómeno religioso que cuenta con millones de adeptos. El neopentecostalismo, escribe Simbaña, ha incursionado con fuerza a partir de la década de los ochenta, haciendo énfasis en “la teología de la prosperidad, la guerra espiritual, la confesión positiva, la iglesia apostólica, el ministerio profético, la sanidad divina, el proselitismo mediático, la incursión política, el impulso del pastorado femenino, la implantación de mega iglesias, el uso de la magia, el culto emocional y el liderazgo carismático”. Esas manifestaciones son absorbidas desde Estados Unidos, centro de producción espiritual; aquí se mezclan con lo autóctono.

   Se pudiera argumentar que sus ideas son pentecostales, si se considera el bautismo en el Espíritu un denominador común. Pero el neopentecostalismo se aleja de los principios protestantes con sus nuevas prácticas y sentido religioso. Ejemplo de ello es La sola scriptura compitiendo con las revelaciones de los líderes neopentecostales”.

   Se puede calificar al pensamiento neopentecostal de entreguismo al sistema neoliberal, por cuanto germina de una crisis económica y endeudamiento. Por tal razón, sus prácticas son financiero- empresariales. La liturgia es comercializada como un bien o servicio, valiéndose de planificadas tácticas de marketing. El recurso monetario resulta un medio de intercambio para el pago de favores divinos, dando lugar a una fusión dinámica entre la fe y el dinero”.

   Simbaña finaliza formulándose la siguiente pregunta: “¿Será el neopentecostalismo la única válvula de escape para un anacrónico campo evangélico o se presentarán más opciones de ruptura?”.

Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*