Versiculitis

   Hay tanta distorsión de la enseñanza bíblica, como la descrita en aquella noticia originada este año en Santa Cruz, Guanacaste, Costa Rica, que daba cuenta de cuatro miembros de una iglesia evangélica, a cuyo pastor se le juzgaba en un tribunal por abusos sexuales contra ellos y por practicarles circuncisión con un anestésico, una tijera y una gasa. Previo al procedimiento irresponsable, el mencionado pastor les advertía que si lo denunciaban, el diablo se les iba a presentar.

   Con sólo citar uno o dos versículos de la Biblia, se puede manipular a la gente. El diablo empleó esa estrategia, según se cuenta en Mateo 4, cuando para tentar a Jesús, citó versículos a su conveniencia. Lo mismo hacen algunos pastores, apóstoles y profetas del momento, quienes haciendo alusión a un par de versículos, pretenden demostrar que conocen toda la verdad bíblica, mientras ofrecen erradicar el sufrimiento y una vida en prosperidad.

   Esto explica el auge de manifestaciones pseudo espirituales. Ejemplo: aquel “profeta” que en una población de México dice sanar a sus seguidores con el chicle ungido por él mismo; o la manguera milagrosa empleada por otro “iluminado” quien hace uso de tal artefacto para bañar en pleno culto a todo el que se acerca al frente por un milagro, en un festín de vejamen y humillación.

   La distorsión de la Biblia, mediante el uso de unos cuantos versículos se conoce como versiculitis. Es citada por el periodista José Mara Espinas: Así que los versículos bíblicos de protección y prosperidad no son cheques en blanco firmados por Dios para que el portador los cobre a su antojo. No importa quién cite los versículos ni con cuanta convicción los diga. Satanás citó bien, pero aplicó mal, como Jesús se lo demostró. De modo pues que, lea toda la Biblia, vacúnese contra la versiculitis y cuídese de las culebras”.

Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS

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