Misterio de esperanza

De grandes maestros obtenemos enseñanzas valiosas. Sobre el adviento dos hermanos: don Pedro Casaldàliga y Thomas Merton, ya fallecido,  nos transmiten la idea de que hablar de adviento es hablar de renovación: dejar lo viejo para que nazca lo nuevo. Es despojarnos, vaciarnos; es limitación para que aparezca la esperanza. Esperanza que comienza por buscar a Jesús. ¡Y qué tarea más difícil!

   Y en esa búsqueda del Hijo de Dios caminamos por este mundo. Por consiguiente, todo nuestro caminar por la vida es adviento. Nuestra meta es encontrarnos con Él. Muchas veces no sabemos buscarlo. Cristo nace en los desposeídos, en los que sufren y luchan por un futuro mejor, en las alegrías de la comunidad.

   Don Pedro Casaldàliga expresa: “Y mira que hay muchos que se cansan de esperar, porque la vida se ha puesto muy dura y los poderosos siempre aplastan al pueblo. Y hay muchos que no saben buscar a Dios día a día, en el trabajo, en casa, en la calle, en la lucha por los derechos de todos, en la oración, en la fiesta alegre de los hermanos unidos, e incluso más allá de la muerte. Hay muchos que no saben descubrir al Dios que se esconde en el Niño de Belén, en la lucha de la vida y en los hermanos más pobres”.

   En nuestros días, con tantas dificultades, para encontrar a Dios debemos buscarlo en este mundo, que es distinto al que quisiéramos que fuera. Tengamos la certeza de que Jesús está viniendo en él. Thomas Merton ve esto desde otra perspectiva, cuando dice: “Lo que es incierto no es la "venida" de Cristo sino nuestra acogida a Él, nuestra docilidad y capacidad de salir a su encuentro".

   Dios siempre viene. Abramos nuestras puertas para recibirlo. Vaciémonos para llenarnos de esperanza.

Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS

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