LA ÚNICA POLÍTICA SENSATA

Hace 31 años (en 1984) Nicaragua se engalanaba con la visita de 4 personajes de prestigio mundial, los premios Nobel: Betty Williams (premio Nobel de la paz), de Irlanda del Norte; Linus Pauling (premio Nobel de química y de la paz), de Estados Unidos; Adolfo Pérez Esquivel (premio Nobel de la paz), de Argentina y Georges Wald (premio Nobel de medicina y biología), de Estados Unidos. Los cuatro arribaron al puerto de Corinto en el Barco de la paz, proveniente de Panamá.

Esos años la guerra desgarraba de dolor a la familia nicaragüense. La presencia de aquellas visitas traía un único mensaje que beneficiaría a todos por igual: la paz. De una de ellas comentaremos, de Linus Pauling, dada su fascinante vida; aunque reconocemos lo imposible que resulta transmitir en pocas palabras todo su legado, sus principios y la intensidad que supo imprimir a cada uno de sus actos.

Podía estar citado a declarar, como realmente ocurrió en 1955, como “la personalidad científica número uno de todas las actividades importantes de la ofensiva pacifista-comunista que hay en este país” frente al Comité de Seguridad Interior del senado estadounidense; y más tarde continuar su labor incansable de científico combinada con la actividad social en pro de la paz, fuera abogando contra el uso de armas nucleares y contra la solución bélica de los conflictos internacionales o, así mismo, recolectando firmas de más de 11 mil científicos pidiendo la suspensión de pruebas nucleares, lo que daría origen al Tratado de Prohibición Parcial de Pruebas Nucleares, firmado por 111 países, el 5 de agosto de 1963. En el ámbito científico su contribución se extiende desde la psicología, pasando por la química cuántica, la química inorgánica y orgánica, la metalurgia, la anestesiología, la inmunología; hasta la desintegración radiactiva, por mencionar unos cuantos.

Pauling, considerado uno de los veinte mayores científicos de todos los tiempos y uno de los mayores pensadores y visionarios del milenio, a la par de Galileo, Newton y Einstein; fue un fuerte crítico de la política intervencionista de su país en Latinoamérica, específicamente en Nicaragua.

El 19 de agosto de 1995, en Big Sur, California, Linus Pauling expiraba a los 93 años. Hoy lo recordamos con agradecimiento por su solidaridad con nuestro pueblo. El legado social que deja a la humanidad puede resumirse en una de las líneas pronunciadas en su discurso de aceptación del premio Nobel de la paz, en 1962: “La única política sensata para el mundo es la de eliminar la guerra.”

 

ROLANDO ESCOBAR

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