“Hasta luego» a un gran teólogo con corazón latinoamericano Juan Stam

El 17 de octubre ha fallecido en Costa Rica el Reverendo Juan Stam, misionero, teólogo y biblista muy conocido y apreciado especialmente en América Latina.

Había nacido en Patterson, Nueva Jersey (Estados Unidos) en el año de 1928, en el seno de una familia holandesa y estudió Teología en la Universidad de Wheaton y en el Seminario Teológico Fuller.

Durante varias décadas fue profesor de Teología Sistemática y supervisor de alumnos varones en el Seminario Bíblico Latinoamericano de San José y enseñó también en otras varias instituciones teológicas. Como muestra de su profundo aprecio por el país en que fueron a servir, Stam y su esposa Doris adoptaron la ciudadanía costarricense.

La partida de Juan Stam significa la partida de un buen amigo para muchos y autor de la obra cumbre que se ha publicado como lo es Apocalipsis, en cuatro tomos, de la serie del Comentario Bíblico Iberoamericano.

Además de Apocalipsis, Juan escribió artículos para la revista Kairós y otros dos libros: “Apocalipsis y profecía”, donde muestra que las interpretaciones tradicionales de la iglesia evangélica deben tomar en cuenta el contexto socioeconómico y político del escrito y, además, el significado del mensaje del libro en nuestro contexto actual. Y “Las buenas nuevas de la creación” (presentación que hizo en CLADE III en 1992), que es una de las primeras obras que incluye la cuestión de la ecología escrita por un evangélico en castellano.

Lo que distinguía a Stam era la seriedad y honestidad con la que desempeñaba su tarea de educador teológico e intérprete de la Palabra de Dios, y que se refleja en sus escritos.

Verdadero pedagogo, que no escribía para los eruditos, aunque éstos lo admiraban, sino para los creyentes que quieren pensar su fé y entender los debates y polémicas que aparecen de tiempo en tiempo en el panorama. ¡¡la valiosa herencia que nos ha dejado!!.

Junto a su esposa, Doris, fue profesor del Seminario Teológico Bautista de Nicaragua. Por invitación de CEPAD brindó muchos estudios bíblicos a los comités pastorales y la Asamblea General con la sencillez y humildad que le caracterizó, contribuyendo a la formación de muchos hermanos y hermanas.

El CEPAD se une en gratitud a Dios por su fructífera vida y ministerio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*