Del 28 de noviembre al 9 de diciembre estarán reunidas unas 25 mil personas en la Cumbre del Cambio Climático, en Durban, Sudáfrica. El cambio climático no es algo que va a venir dentro de algunas décadas, ya lo estamos viviendo, sobretodo en regiones como la centroamericana. Las emisiones de gases de efecto invernadero han provocado que la temperatura en el planeta se incremente en 4 grados.
Esto trae como consecuencia que en 2009 las muertes por desastres naturales sumarán 350 mil, que se espere que entre un 20 a un 30 por ciento de especies animales y vegetales desaparezcan, que gran cantidad de zonas costeras e islas se hundan y que los glaciares de los Andes se estén derritiendo.
Las potencias industrializadas no han querido asumir el compromiso del protocolo de Kioto que las manda a reducir razonablemente la cantidad de emanaciones. Hoy se necesita de nuevos acuerdos que obliguen a los países ricos a ver por el futuro de la tierra. Que realmente se comiencen a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global, para que en el futuro se reduzcan las inundaciones y las olas de calor que cada vez son más frecuentes.
El cambio climático lo sufre toda la tierra, pero no se manifiesta por igual en toda su superficie. A nosotros, los centroamericanos particularmente, nos afecta de manera más dramática debido a las condiciones de vulnerabilidad existentes.
Para la cumbre de Durban no se esperan resultados positivos, por el contrario, se teme se establezcan exigencias a los países pobres y menos compromisos a los ricos. Aún así, todos los países deben responder al gran reto que consiste en dar soluciones al cambio del clima, defender una vida en armonía con la naturaleza en nuestro único y maravilloso hogar, la Tierra.
Dr. Rolando Escobar – Así Pensamos del 23 de noviembre 2011