“No nos debe importar un comino la postura de Costa Rica sobre el canal interoceánico que Nicaragua pretende construir: es lo que dijo el Dr. Jaime Incer Barquero, asesor para asuntos ambientales del gobierno.
La semana pasada el Presidente de la República, Daniel Ortega, presentó ante la Asamblea Nacional, una iniciativa de ley del proyecto del Gran Canal de Nicaragua, con el que se espera se facilite el comercio internacional, y se produzca un impacto en las zonas adyacentes al canal donde se estima habrá generación de empleo, lo que elevará el nivel de vida de los habitantes.
Para que este proyecto sea realidad tendrán que pasar diez años, tiempo en el cual ya se estarán transportando por el canal unos 416 millones de toneladas métricas, lo que corresponde el 3.9 por ciento de la carga marítima mundial.
Costa Rica, por medio de su vicecanciller, está solicitando al gobierno nicaragüense toda la documentación relacionada al proyecto de la construcción del canal, argumentando que a Costa Rica le asiste el derecho de opinar sobre el tema en vista que dicha obra podría afectar los derechos costarricenses. Esto no es más que otro error del gobierno tico, como fue también la construcción de la trocha “1856”, paralela a nuestro Río San Juan; trocha que trajo consigo daños ambientales irreversibles en la flora y en la fauna de la zona.
En efecto, “no nos debe importar un comino”, lo que opine Costa Rica. Con el inicio del proyecto se está recogiendo el ideal del General Sandino, quien opinaba por que el canal estuviese bajo soberanía latinoamericana.
Costa Rica se quedará con las ganas de intervenir en los asuntos que sólo le corresponden a Nicaragua, puesto que tenemos el derecho de utilizar el Río San Juan como mejor nos parezca.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS