En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ayer, 25 de Noviembre, queda claro que la protección integral a la mujer es un derecho que no se debe posponer.
Más de 500 mujeres han sido asesinadas en Nicaragua en los últimos ocho años, en su mayoría por parejas, familiares o conocidos; ocurriendo principalmente estos crímenes en sus hogares o en los alrededores de sus centros de trabajo, razón por la cual, la procuradora de la Mujer en Nicaragua, Deborah Gradinson, declaró que la sociedad nicaragüense “ha venido tolerando la violencia hacia las mujeres".
En total desprecio por la vida y dignidad de las féminas, en Nicaragua se siguen patrones implementados en otros países: mutilar y tirar en cualquier lugar a las mujeres asesinadas. La magistrada Alba Luz Ramos, tras cumplirse recientemente 100 días de la aprobación de la ley 779: Ley Integral Contra la Violencia a las Mujeres, informó que se han recibido mil 834 acusaciones interpuestas por mujeres en los juzgados; acusaciones que van desde incumplimiento de deberes alimenticios por parte de los hombres, violencia psicológica hacia las mujeres, intimidación o amenazas; hasta femicidio, que es el delito que comete el hombre que dé muerte a una mujer, en público o en privado.
Con la ley 779 se busca garantizar la integridad física, sexual, psicológica y patrimonial de las mujeres. La buena noticia es que, después de 100 días de su aplicación, la Comisión Interinstitucional Coordinadora de la Lucha Contra la Violencia hacia la Mujer propondrá al Presidente de la república y a la Asamblea Nacional, el 4 de diciembre, una política de estado en la que se define el rol que desempeñará cada institución y los fondos necesarios para hacer cumplir la ley; en el espíritu de brindar una protección integral a las mujeres.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS