El politólogo estadounidense Gene Sharp es reconocido en todo el mundo por ser el autor del libro “De la Dictadura a la Democracia”, manual de autoayuda para ejecutar planes de desestabilización en países no afines al gobierno de los Estados Unidos. Dicho libro, traducido a 30 idiomas, es considerado la biblia de la desestabilización. Sharp plantea algunos consejos para que los opositores a gobiernos con gran participación popular pongan en marcha estrategias que van desde deslegitimación, calentamiento de la calle, llegando a la fractura institucional. Sharp, considerado el autor de las estrategias que llevaron al derrocamiento del gobierno de Egipto, propone 198 “armas no violentas”, entre las que se cuentan: boicots, funerales simulados, entre otros; armas que apuntan a desarrollar los reconocidos “Golpes Suaves”, en los cuales no hay una participación activa de las fuerzas armadas.
Desde los laboratorios de la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) salen las recetas para desarrollar los “Golpes Suaves”, ya experimentados en Europa del Este, Venezuela, Honduras, Ecuador, Bolivia, Paraguay. En unos países con éxito, en otros han sido rechazadas.
Sharp ha dividido en cinco etapas su plan desestabilizador, que contempla, primero: desarrollo de matrices de opinión para promover el descontento. Ejemplo: desabastecimiento, denuncias de corrupción, manipulación del dólar. Otras etapas consisten en deslegitimar gobiernos, valiéndose de prejuicios anticomunistas, campañas en defensa de la libertad de expresión y de los derechos humanos, movilizaciones en las calles para protestar denunciando fallas gubernamentales, tomas de instituciones públicas, creación de un clima de ingobernabilidad; hasta concluir con la renuncia del presidente.
De acuerdo con lo antes expuesto, se confirma que quienes dirigen los planes desestabilizadores no persiguen otra cosa más que ampararse en el engaño para manipular nuestras conciencias, implantando sus criterios informativos; con un único objetivo: crear climas políticos favorables a sus intereses.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS