De cada 100 embarazos en Nicaragua, 25 ocurren en jóvenes entre 15 y 19 años de edad; muchachas en etapa de estudios secundarios y universitarios, que se ven obligadas a interrumpir sus clases, trayendo a la vez menores oportunidades laborales y de buenos ingresos. El 30 por ciento de deserción escolar es por embarazos en menores. Así se reproduce el ciclo de la pobreza donde la adolescente se expone a la violencia y explotación social.
Hablar de embarazo en adolescentes es también referirnos a violencia sexual contra las mujeres. En Centroamérica, una de las regiones más afectadas por este problema en el continente, Nicaragua encabeza la lista de los países. En Honduras se habla de que el 50 por ciento de los embarazos en menores son originados por violaciones, siendo en muchos casos sus propios familiares los violadores. En El Salvador se ha encontrado una relación entre el suicidio y el embarazo adolescente. En Guatemala y Costa Rica la cantidad de embarazadas menores va en aumento.
Mañana, Día Mundial de la Población, teniéndose como tema: EL EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA, se quiere sensibilizar a la opinión pública acerca de los embarazos en adolescentes y los problemas que conllevan; a fin de asegurar embarazos deseados, nacimientos seguros y niños que desarrollen su potencial.
En Nicaragua se implementan programas con el objetivo de cambiar los viejos conceptos sociales, basándose en una masculinidad respetuosa y solidaria; donde la adolescente pueda tomar sus decisiones, decir “NO” cuando no se sienta preparada y tomar las prevenciones necesarias que le evitarán embarazos y contraer infecciones sexuales.
El Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki- Moon nos transmite un mensaje: “En este Día Mundial de la Población, comprometámonos a apoyar a las adolescentes para que puedan hacer realidad su potencial y contribuir a nuestro futuro común.»