El 31 de octubre 1517 el monje católico alemán Martín Lutero fijó en la catedral de Wittenberg, Alemania, 95 declaraciones–conocidas como 95 tesis–en las que atacaba la venta de indulgencias y esbozaba su pensamiento sobre la salvación por fe, encontrada en el Nuevo Testamento. Por eso, en octubre celebramos la Reforma Protestante. Sin embargo, Martín Lutero no fue el único reformador. Desde el siglo XIV varios religiosos intentaron provocar un cambio profundo en los usos y costumbres de la Iglesia Católica Romana europea, especialmente con respecto a las pretensiones papales de dominio sobre la cristiandad.
Se denomina "Período de la pre-Reforma" al movimiento iniciado por John Wycliff, inglés, que quería que las personas pudieran interpretar la Biblia por sí mismas. Wyciff defendió varias opiniones que atentaban contra la autoridad de la Iglesia Católica romana, criticando las riquezas del papado y las indulgencias mediante las que los ricos podían comprar el perdón para determinados pecados, incluso por anticipado. Asimismo, junto con William Tyndale tradujeron la Biblia al inglés y encomendó a discípulos suyos, conocidos como Los Predicadores de los Pobres, para que predicaran en inglés, cuando el Vaticano imponía el latín en todas las predicaciones.
Después de muerto, la Iglesia Católica Romana lo consideró hereje e hizo que, 44 años después de su muerte, su cuerpo fuera desenterrado y quemado en la hoguera. Otro pre-reformador fue Jan Hus, de Bohemia quien fue ejecutado por hereje en 1415, lo que provocó una guerra civil en Bohemia.
Con la invención de la imprenta a mediados del siglo XV, las ideas reformistas de difundieron con mayor facilidad a diferentes países de Europa. Juan Calvino en Francia, Ulrich Zwingli en Suiza, John Knox en Escocia fueron otros grandes reformadores. Las interpretaciones de la Biblia que hicieron cada uno de estos grandes hombres dio origen a diferentes ramas del protestantismo como los luteranos, anglicanos, presbiterianos, los metodistas con Juan Wesley, los anabautistas con Menno Simons.
La doctrina que comparten las iglesias herederas de la Reforma son: la sola scriptura toda fuente de autoridad debe ser extraída de la Biblia; sola fide, solo mediante la fe en Cristo se obtiene la salvación y la sola gratia, la salvación es recibida gratuitamente.
La herencia de la Reforma es muy preciosa. Algunos elementos son: la libertad de conciencia donde cada persona es libre para pensar cómo quiere; la lectura de la Biblia y celebrar los servicios religiosos en el idioma de cada quien; cantar himnos en los servicios religiosos; el laicismo y la denuncia de la injusticia.
Fuente: Wikipedia