La falta de libertad de expresión

El manager de los Miami Marlins, el venezolano Ozzie Guillén, brindó la semana pasada unas declaraciones a la revista Time, expresando su admiración y respeto por el líder cubano Fidel Castro. De nada le sirvieron sus 264 puntos de promedio en su carrera como shortstop, jugando para los Medias Blancas de Chicago, ni haber ganado el guante de oro en 1990. Tampoco le valió el Campeonato de la Liga Americana obtenido después de 46 años por los Medias Blancas, en 2005, ni el triunfo en el juego de estrellas de 2006 que le diera como manager a la Liga Americana. Un sector de la prensa y de políticos de Miami se escandalizó por sus declaraciones. El castigo aplicado a Guillén por atreverse a decir lo que pensaba consistió en suspenderlo por cinco juegos sin salario y obligársele a que se retractara.

   La primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que otorga el derecho a todo ciudadano estadounidense a expresar libremente su pensamiento, no se cumplió para el director de los Marlins. El ex congresista Lincoln Díaz Balart dijo que las declaraciones del manager venezolano son una falta de respeto. Janisset Rivero, del Directorio Democrático Cubano, manifestó su deseo de que Guillén se fuera a vivir a La Habana o Venezuela.

   En el pasado, los grupos de poder en Miami han descalificado a Nelson Mandela, Oscar de León, Julio Iglesias, Willie Chirino, a los ex presidentes: Kennedy, Carter y Clinton y el actual mandatario, Obama, por considerarlos cercanos al régimen cubano. Sin embargo, esos grupos han apoyado a Franco, Pinochet y el golpe militar en Honduras.

   Ozzie Guillén en sus disculpas públicas dijo que consideraba que no había cometido ningún crimen. Sin embargo, la falta de libertad de expresión en un país que se jacta de defenderla ha quedado en evidencia.

Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*