Tuve la oportunidad de ver la película LOS VENGADORES. Soy de esas personas que tienen el privilegio de asistir a una sala de cine en este país, con una economía estrecha donde existen otras prioridades, entre las cuales no está distraerse en esos lugares, con la magia del séptimo arte.
La película en cuestión, tan esperada por los cinéfilos de todo el mundo, cumplió las expectativas de su estreno. El Capitán América, Hulk, La Viuda Negra, Thor y Iron Man fueron reunidos en la superproducción LOS VENGADORES para satisfacción de sus seguidores. Aunque se temía que el ego de cada uno de los intérpretes de los personajes no permitiera colocarlos a todos ellos en una misma película, se logró el objetivo sin que ninguno opacara al otro.
A pesar de estar basada en un comic, LOS VENGADORES atrapan el concepto y no tanto los individualismos. Recordemos que la figura del Capitán América nació como un elemento de propaganda durante la segunda guerra mundial. Los Estados Unidos se presentaban, con el personaje del mencionado capitán, como los abanderados de la justicia, la democracia y la libertad; frente a una Europa dictatorial y expansionista. Con esta película resurge en un grado fantasioso el ideal de los Estados Unidos como potencia imperial: combatir a un enemigo externo por medio de los supersoldados héroes. Esto se conoce como una de las fantasías fundacionales de los Estados Unidos como imperio.
Sin embargo, aunque la potencia del norte se empecine por inventar tragedias e invasiones que no le ocurren, y por el contrario, las exportan a otros países; en buen momento nos llega LOS VENGADORES, una película que se puede recomendar, y que sin lugar a dudas se colocará en los primeros lugares del entretenimiento y de la cultura popular.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS