Un prócer de la independencia al que no se le ha reconocido en los libros de historia es el Padre Tomás Ruíz, “El Padre Indio”. Su lucha por la independencia fue aún más destacada que la de otros independentistas, como Miguel Larreynaga. Él preparó el camino para que se firmara el Acta de Independencia de Centroamérica.
El Padre Tomás Ruíz fue el primer nativo en Centroamérica que obtuvo el grado de doctor. Cofundador de la Universidad de León, fue el escritor que más libros publicó en latín y español, a finales del siglo XVIII e inicios del XIX. Si bien Larreynaga se inclinó por representar con altura intelectual el bando criollo; Ruíz, optó por el aspecto radical rebelándose contra el sistema monárquico, a favor de la violencia, o sea, la lucha armada.
Tomás Ruíz, descendiente de indios principales, fue un activista destacado por la independencia. Comenzó con el Movimiento subversivo en El Viejo, Nicaragua, y se extendió hasta Guatemala, dirigiendo la Conjura del Convento de Belén. Su protesta la mantuvo aún dentro de las cárceles españolas, donde por casi siete años sufrió vejámenes.
Aspiraba a una verdadera transformación social, una distribución agrícola de la tierra a los trabajadores del campo. Sufrió discriminación por su raza. Una vez escribió: “Mi provisor San Martín es de los que miran a los indios con desprecio…”
De “El Cura Indio” no se sabe dónde están sus restos, sin embargo, el Doctor Carlos Tünnermann Bernheim, en su último libro: GALERÌA DE PROCERES, ESCRITORES Y EDUCADORES, menciona que, según sus investigaciones, el Padre Ruíz fue enterrado en una de las tres fosas comunes que en ese tiempo existieron en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México. Un lugar para nada digno del más importante prócer de nuestra independencia.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS