El sistema dominante nos ha hecho creer que la Biblia contiene sólo un mensaje abstracto. Pero no es así, la Biblia tiene su historia y espíritu. Por tanto, es parte de la realidad en el mundo de los pobres: los oprimidos, la mujer, nuestros pueblos originarios, los marginados. La Biblia desde los poderosos es una palabra muerta. Ellos hacen su propia teología que es idolátrica y emplean la Biblia para oprimir al pobre. En América Latina la lectura de la Biblia tiene que volverse cada vez más una experiencia liberadora. No debemos quedarnos con lo que hemos aprendido desde niños, que es lo que llamamos religión, sino descubrir a Dios en nuestro propio mundo, el de los pobres, lo cual se convierte en una toma de conciencia.
En la Biblia se nos revela la Palabra de Dios en nuestra historia actual. Es por eso que su contenido no puede presentársenos como algo abstracto, sino cómo Dios se revela en la actualidad entre nosotros. No es asunto que con lo que está escrito en la Biblia ahí está dicho todo lo que Dios tenía que decir y después se quedó mudo. Dios sigue vivo y nos comunica hoy su Palabra a quienes en él creemos. Esto es lo importante: Dios está en medio de nosotros, nos acompaña en nuestro caminar en busca de nuestra liberación.
Cuando nos despojemos de toda idolatría que comprende: codicia, apegos, soberbia, envidia; dejaremos de sustituir a Dios por otros dioses y seremos verdaderamente libres y experimentaremos su presencia en toda su plenitud.
Al hacer una lectura de la Biblia desde los pobres, desarrollaremos nuestro potencial de evangelizar, profetizar y crear conciencia en la comunidad contra cualquier clase de idolatría. Desde nuestra experiencia, la fe nos permitirá conocer la presencia y revelación de Dios en nuestras vidas.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS