El nicaragüense Jaime Zúñiga jamás imaginó llegaría a ser reconocido favorablemente por la crítica de un país tan lejano, como es Vietnam. Su trabajo artístico, desde que en 2008 arribó a aquel territorio asiático, se ha enfocado en el teatro. Fue así que apenas se estableció allá por razones profesionales, comenzó a interesarse en hacer contactos teatrales con grupos y personas que venían acumulando experiencia en ese género artístico.
Nos enteramos en esta semana de la noticia sobre los logros obtenidos por nuestro compatriota Jaime Zúñiga. Jaime es actor que cofundò, en 2006, en nuestro país, el grupo aficionado Dramazul; participando en la obra “400 Causas Para Pedir El Divorcio”, bajo la dirección de Anìbal Almanza.
La visión de este joven artista al llegar a Vietnam fue conformar un grupo teatral para producir una obra profesional en inglés, algo muy interesante, tratándose de ese país, donde casi no se habla inglés. Logró aglutinar para su proyecto a actores vietnamitas, con la participación de algunos extranjeros.
Con su tercera puesta en escena, esta vez con El Principito, de Antoine de Saint-Exupèry, la compañía que dirige: Dragonfly Theatre, ha recibido excelentes comentarios en el Saigon Times. “¿Dónde estaríamos sin Dragonfly Theatre?”: refiere una nota. Se habla de que “la obra ha sido bien acogida, los actores tienen calidad, la producción es de primera y que los teatros han registrado llenos totales.
Esas son muy buenas noticias que hay que destacar. Un profeta en tierras lejanas que cree en sus sueños, viajero incansable como el personaje de El Principito, es Jaime Zúñiga; el nica que triunfa en Vietnam, un embajador de la cultura y la paz; cuyos logros los resume en estas palabras: “el valor que uno puede agregar como extranjero a una cultura diferente es parte del diálogo saludable entre las culturas”.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS