La medicina natural nos conduce a una relación armoniosa con la naturaleza.
Nos enteramos días atrás de un acontecimiento desarrollado en Caracas, Venezuela; donde unos cien nativos de diferentes países latinoamericanos y de la propia Venezuela, celebraron una ceremonia por la salud del presidente Hugo Chávez. El acto se llevó a efecto como parte del Primer Encuentro de Sabios y Sabias Indígenas por una Nueva Alternativa de Justicia y Paz. Lo que para unos representó una expresión folklórica de esos pueblos, para otros fue el sentir de los líderes de los pueblos originarios para quien ha sido un impulsor del respeto de las costumbres y tradiciones de nuestros ancestros, el Comandante Chávez.
Veinte chamanes oraron por la salud del presidente venezolano. Danzas, reverencias y colocación de frutos de la madre tierra alrededor de un afiche de Chávez aportaron colorido y recogimiento al auditorio del teatro Teresa Carreño; escenario del magno acontecimiento. Tras la danza conocida como yona, se compartió un ovejo acompañado con chicha de maíz blanco.
Quizás no comprendamos en su totalidad estas expresiones que vienen de nuestros antepasados porque los conquistadores decidieron que debíamos enterrarlas en el olvido.
La medicina maya ve al hombre como integrante del cosmos y la sociedad, en equilibrio con su organismo, la naturaleza, la familia, la comunidad y las divinidades. Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, quien se hizo presente en las actividades a favor de Chávez, expresó: "Estoy absolutamente segura que el presidente Hugo Chávez recibió las energías cósmicas, porque la medicina ancestral proviene de lo más profundo de nuestra madre tierra". Aunque no captemos el significado de la concentración de energías de los saberes de nuestros ancestros mayas, los sueños de justicia y paz, el amor y la tolerancia representan parte esencial de nuestra fe, como pueblos que conformamos la Gran Patria Latinoamericana.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS