La Iglesia electrónica ocupa un lugar importante para buena parte de la feligresía evangélica latinoamericana. La iglesia electrónica comprende aquellos programas radiales o televisivos que pueden tener influencia en la experiencia cristiana de su audiencia.
El teólogo Hugo Assmann escribió el libro La Iglesia Electrónica y su Impacto en América Latina, en el que presenta algunos elementos a tomar en cuenta para desarrollar una discusión sobre el tema.
Assmann propone abordar el fenómeno de la iglesia electrónica desde el punto de vista sociopolítico e ideológico, para explicarnos el avance de las diferentes expresiones protestantes y los diversos fetichismos utilizados que justifican una religión individualista.
No se trata de ver si tal o cual predicador electrónico es bueno o malo; sino de analizar el problema, tomando en consideración la importancia que tiene en el mundo religioso latinoamericano la iglesia electrónica; misma que ofrece sueños de vida al oyente, enfocándose en dirigirse a los pobres y marginados, a quienes les sirve de consuelo en medio de la crisis.
Assmann apunta que no es coincidencia el uso ideológico de la religión electrónica por parte de la derecha de los Estados Unidos, quien manipula el mensaje, teniendo a su servicio las grandes transnacionales de la religión.
En las últimas décadas la iglesia electrónica ha provisto de un modelo para predicar al oyente latinoamericano, quien se deja influenciar más por la forma que por el contenido del mensaje; no olvidando que la gente cree lo que escucha por los medios de comunicación, llegando a ser más convincente un predicador electrónico que uno local.
Mientras la iglesia electrónica se debate en dar énfasis al individualismo y elaborar sueños para las necesidades inmediatas de los oyentes, nosotros optamos por asumir el desafío de ser mejores comunicadores al servicio de la comunidad y del Reino de Justicia que construimos entre todos.