BOSAWAS es un territorio que comprende los últimos reductos de bosque tropical pluvial, bosque del trópico húmedo y de nebliselva. Ubicado en la Costa Atlántica, es considerado el pulmón de Centroamérica. A pesar de su importancia, 564,737.3 hectáreas de bosque se perdieron entre 1987 y 2010. Y de seguir a un ritmo en que se desforestan 42,676 hectáreas por año, todo ese bosque desaparecerá en 2034.
Poblaciones Chorotegas, Matagalpas, Xinotegas, Mayagnas, Mìskitas, Mayas y mestizas, que históricamente han vivido allí, con su propia organización satisfacen sus necesidades humanas básicas, con el derecho que les asiste, en vista que desde 2007 cuentan con el reconocimiento legal de su territorio tradicional. La deforestación practicada por personas que han llegado a asentarse a BOSAWAS, pone en riesgo el hábitat de los pueblos indígenas. Más aún, para el ejército nicaragüense el tema de los recursos medioambientales como BOSAWAS es un asunto de seguridad nacional y de orden estratégico, dado que en ese territorio se encuentran las principales cuencas hídricas del país.
No queremos que en el futuro nuestros nietos nos pidan que les hablemos de un lugar rico en recursos naturales que dejó de existir. Nuestro compromiso con la madre tierra comienza por una toma de conciencia en la población, que, como bien lo dijo la Sra. Irina Bokova, Directora General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en su visita reciente a Nicaragua: “este trabajo debe comenzar en las escuelas, que es donde se forman ciudadanos responsables en cuanto a la protección del medio ambiente”.
Proteger a los pueblos indígenas en BOSAWAS, reconocer sus derechos territoriales, conservar su hábitat; es algo que nos debe interesar a todos en este país rico en cultura y diversidad biológica, y de mucha importancia para Mesoamérica y el mundo.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS