"Habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos" (speak softly and carry a big stick, you will go far) fue la frase que escribió en 1901Theodore Roosevelt. Seguramente el entonces presidente de los Estados Unidos imaginaba a todo el mundo rendido a los pies de la potencia del norte. En esa frase se fundamenta la política del Gran Garrote o Big Stick, por medio de la cual se daba a entender que el gobierno de Estados Unidos se sentaba a negociar con otra nación, estando latente el derecho que ellos se adjudican de intervenir violentamente para ejercer presión. Haciendo uso de esa política se dieron las intervenciones estadounidenses a inicios del siglo XX a Cuba, República Dominicana, Haití y Nicaragua con la excusa de defender los intereses de ciudadanos estadounidenses y demostrar que en los países latinoamericanos no existe capacidad para resolver los conflictos internos.
En la mentalidad del actual secretario de estado de Estados Unidos, John Kerry, parece que nada ha cambiado desde entonces. Toda vez que en días pasados ha calificado a América Latina como “el patio trasero” de Estados Unidos, recalcando que “América Latina es nuestro patio trasero, tenemos que acercarnos de manera vigorosa”. Con esto queda claro que se pretende revivir la época del “Gran Garrote” y de la Doctrina Monroe, doctrina esta última cuya esencia se resume en la frase “América para los americanos”, que llegó a comprenderse como “América para los estadounidenses”.
Los Estados Unidos nunca han aceptado que América Latina es una región soberana e independiente, que se reconoce dueña de múltiples riquezas y que sus pueblos empobrecidos se niegan a aceptar imposiciones, sean de tipo políticas o económicas, expresiones de la expansión colonial. Para Estados Unidos somos su “patio trasero”. Pero ya lo dicen algunos: un “patio trasero” en rebelión.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS