A partir del 15 de junio de este año, se lleva a efecto la Copa Confederaciones en seis estadios de futbol en Brasil, escenarios donde se ven las caras los mejores equipos representativos de los países campeones de esta disciplina deportiva, el campeón del mundo y el país organizador del evento: Japón, México, Italia, Tahití, Nigeria, Uruguay, España y Brasil. El emblemático estadio Maracaná será sede de la gran final el 30 de junio.
La Copa Confederaciones tuvo sus orígenes en una competición que se realizaba en Arabia Saudita en la década de los años ’90, la Copa del Rey Fahd. Brasil es el único país participante que acumula más títulos, con un total de tres y un subcampeonato. Esta Copa representa para Brasil su séptima participación consecutiva.
La fanaticada concurre a ver los partidos en los estadios que son una joya, según el señor Joseph Blatter, presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA). Recife, Belo Horizonte, Salvador, Fortaleza, Río de Janeiro y Brasilia son ciudades sedes del magno evento, a pesar de que en las calles se aglutinan decenas de miles de personas con otro interés: protestar por diferentes motivos, siendo el detonante el aumento del pasaje público. La policía hace lo suyo en medio del descontento en el país de la samba.
Aunque las autoridades de seis ciudades ya anunciaron la disminución del pasaje y la presidenta Dilma Rousseff ha dicho que su gobierno está atento a la voz de la calle y ha caracterizado las protestas como legítimas y propias de la democracia, los manifestantes no dan tregua y prometen recrudecer sus acciones.
Ojalá todo se resuelva pacíficamente en este país sudamericano que se prepara para regalarnos aún más emociones en lo que será el más grande acontecimiento del fútbol mundial, La Copa Mundial de Futbol, a celebrarse el próximo año.
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS