El Capitalismo Sagrado

En el estudio: LAS MEGAIGLESIAS DEL CAPITALISMO SAGRADO, José Luis Rocha, aborda a las megaiglesias como meganegocios. Explica que “Las luces de colores cambiantes, el ruido atronador y las pantallas gigantescas donde aparecen hombres vestidos de saco y corbata rodando por el piso -como en la Casa de Dios de Cash Luna, en Guatemala- son un estímulo para los sentidos”. Y continúa: “Son lideradas por pastores que actúan como ejecutivos y que se manejan con habilidades de showman para entretener a sus seguidores. Predican el emprendedurismo, el espíritu gerencial y el pensamiento positivo. Nacieron en Estados Unidos y hoy avanzan a gran velocidad por toda Centroamérica. (…)Prosperidad mediante la actitud positiva correcta es la receta recurrente”.

   Gracias a Dios hay motivos para sentirnos orgullosos de contar en las filas evangélicas con hombres y mujeres que nunca cedieron a las tentaciones materiales, jamás procuraron algo para su provecho; más bien, han practicado la entrega  por los demás, caminando con el pueblo pobre.

   Recientemente, Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la paz, entregó al Papa Francisco, El Pacto de Las Catacumbas; firmado, apenas hubo concluido el Concilio Vaticano II, por cuarenta obispos de la talla de Sergio Méndez Arceo y Helder Cámara, entre otros. En aquel manifiesto se lee: “Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población en lo que toca a casa, comida, medios de locomoción, y a todo lo que de ahí se desprende.

Renunciamos para siempre a la apariencia y la realidad de la riqueza, especialmente en el vestir (ricas vestimentas, colores llamativos) y en símbolos de metales preciosos (esos signos deben ser, ciertamente, evangélicos). Ni oro ni plata”.

   Ya desde antes, muchos pastores nuestros practicaban esa vida en humildad; a diferencia de los actuales pseudolíderes de las megaiglesias, quienes no hacen más que consolidar un sistema vergonzoso en medio de los círculos religiosos, conocido como Capitalismo Sagrado.

Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS

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