Un mundo cambiante

 

Apenas unos años atrás las economías de Europa eran una referencia de lo que se presumía era posible alcanzar cuando se experimenta la consolidación del capitalismo. Sin embargo, todo aquel cuento se está desboronando. Un ejemplo palpable de lo que decimos es Grecia. Este país representa una especie de espejo donde pueden ver lo que les puede ocurrir las demás naciones europeas. Hay medidas impopulares en Grecia, reducciones en los salarios; los trabajadores no aguantan más. Hay violencia. Para esta semana se organizarían nuevas huelgas. Todo esto es resultado de las políticas neoliberales que se vienen poniendo en marcha en ese país.

   En medio de la crisis que estremece Europa, el fin de semana recién pasado los ministros de economía y finanzas de esos estados estuvieron reunidos para abordar el tema de la solución, si es que la hay; para enfrentar los problemas en Grecia. A pesar de dichos esfuerzos, la realidad es otra; ya se habla de la bancarrota griega. Se ha concluido en esas reuniones que el impacto en la economía es real y que el descontento de la gente va en aumento. Se teme el contagio que pueda producir una Grecia enferma, en las diecisiete economías europeas. En busca de flexibilidad en la deuda de aquel país se han desembolsado 8 mil millones de euros que  representan el medicamento para salvarlo.

   Mientras los líderes europeos hablan de salir al rescate de sus países endeudados y de volcarse a solicitar ayuda a las economías emergentes como China y Brasil, al exponer lo anterior no queda duda que vivimos en un mundo cambiante. Y en el caso particular del viejo continente ocurre lo que se esperaba en esas que han sido consideradas economías fuertes. Nosotros observamos estos fenómenos que surgen donde menos se piensa. Mientras tanto continuamos informándonos.

Dr. Rolando Escobar – Así Pensamos del 28 de octubre 2011

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