“A la cultura letrada se ingresa desde muy pequeños si en el contexto de crianza se usan libros y otros soportes de lo escrito para prácticas cotidianas de lectura y escritura; pero se ingresa recién en la escuela si las familias no pueden ofrecer eso, y se sale rápidamente si, más allá de la escuela, el quehacer cotidiano no se vincula con la cultura escrita”: esto se lee en el documento POLÍTICAS EDUCATIVAS DE PROMOCIÓN DE LA LECTURA Y ESCRITURA EN IBEROAMÉRICA, Informe Final de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).
En ocasión de llevarse a efecto la Campaña de Promoción y Animación a la Lectura que impulsa la Asociación de Bibliotecarios y Profesionales Afines (ANIBIPA), ayer se desarrollaron diversas actividades en el Palacio Nacional donde participaron estudiantes de primaria de varios departamentos; así como bibliotecarias. Hubo lectura de cuentos infantiles, adivinanzas, leyendas y otras actividades.
Se habló de desafíos para mejorar la lectura en nuestro país. Existen 142 bibliotecas públicas en toda Nicaragua, las que requieren mayor dotación de libros actualizados. De igual manera, hay que mejorar la infraestructura de esas bibliotecas que cada año reciben más estudiantes.
Está comprobado que el niño que practica la lectura desarrollará más su imaginación, y los resultados de leer se verán en sus calificaciones. Es por eso que los padres deben fomentar la lectura en el hogar, comenzando por leer cuentos a sus hijos y no pensar que en la escuela los muchachos encontrarán la fórmula mágica que los haga lectores.
“Promoción de la lectura entre los docentes, Formación de adultos mayores como narradores orales, Creación de bibliotecas en hospitales, cárceles, mercados, cuarteles, municipalidades, gobernaciones, iglesias…”: son algunas ideas, entre muchas más que, basadas en experiencias en países de la región, sugiere la OEI. ¿Si otros ya las ponen en práctica, qué esperamos para comenzar a implementarlas?
Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS