«La larga noche de la infamia se perdía en el desprecio del olvido»

Todo el horror del régimen de Somoza se acercaba a su fin. Se llegó a estimar que entre 7 y 9 personas eran asesinadas cada día por las fuerzas somocistas. El pueblo fabricaba bombas, apoyaba con víveres a los guerrilleros sandinistas, levantaba barricadas y se enfrentaba al enemigo con armas rudimentarias y de bajo calibre. Somoza lanzaba su artillería, aviación y tanque, arrasando barrios, asesinando a todo aquel que estuviera a su paso.

   El gobierno de Estados Unidos, responsable de colocar al primer Somoza en la silla presidencial, maniobraba para conservar el régimen a fin de que continuara obedeciendo las órdenes de Washington. Los gringos ofrecen, en otro acto más de injerencismo, un plebiscito por medio del cual los nicaragüenses decidieran “si” o “no” continuaba como presidente Somoza Debayle.

   El 28 de Mayo de 1979 daba inicio la ofensiva final que derrocaría a la dictadura. La Guardia Nacional se encontraba preparada a esas alturas con unos 12 mil soldados y oficiales. El Frente Sandinista junto al pueblo organizado iba labrando su camino hacia la victoria, liberando ciudades.

   El Secretario de Estado de Estados Unidos, Cyrus Vance, propuso ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la creación de unas “fuerzas armadas interamericanas” que asumiera el control en Nicaragua, lo cual fue rechazado. En tanto, William Bowlder, embajador especial estadounidense, sugiere en Costa Rica ampliar la Junta de Gobierno, con personalidades conservadoras. Los países latinoamericanos reconocen a la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, rompiendo relaciones con Somoza.

   Tras la huída del tirano y la desarticulación de la Guardia, el 19 de Julio el Coronel Fulgencio Largaespada anunciaba por radio y televisión la capitulación incondicional de la Guardia Nacional. Parafraseando a Julio Cortázar  se puede describir aquel momento en una frase: “la larga noche de la infamia se perdía en el desprecio del olvido”.

Dr. Rolando Escobar – ASÍ PENSAMOS

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